Este es el tiempo de demostrar qué tipo de líderes somos. Estamos en un momento histórico muy importante en el que se presentan una serie de aristas que harán que las empresas que dirigimos tomen un nuevo rumbo: por un lado, las constantes crisis económicas globales y su impacto directo y negativo en las compañías; por otro, la urgente reinvención de las áreas de Recursos Humanos en su manera de reclutar al talento y, por si fuera poco, el replanteamiento de la figura del líder frente a generaciones nuevas y opuestas a su idiosincrasia.

Los temas económicos y las reformas fiscales están orillando a las Súper Empresas a replantear el esquema de negocio con sus colaboradores en un escenario de ganar-ganar en el que el personal debe comprometerse con la rentabilidad y, por ende, el sueldo se adereza, en mayor medida, de los bonos por alcanzar resultados de manera constante.

Es importante hacer notar que, desde nuestro inicio, las compañías que hemos tenido oportunidad de evaluar a lo largo de casi 10 años –unas dos mil, aproximadamente–, se han distinguido no solo por trabajar arduamente en temas de cultura organizacional, sino también de clima ofreciendo beneficios por encima de la ley que son dignos de reconocer y que han hecho la diferencia con el resto de las empleadoras en el país: préstamo hipotecario, comedor, vales de despensa y de gasolina, automóvil, tintorería, seguro de desempleo, de vida, funerario, gimnasio, yoga, masajes y un largo etcétera que se traducen en una vida laboral sin precedentes.

En el análisis de 2015 hemos constatado que estos beneficios están siendo adelgazados debido a que dejaron de ser deducibles por las nuevas reformas estructurales pero lamentablemente porque también se están convirtiendo en imperceptibles para el colaborador, pues lo dan por sentado y ya no les genera el mismo valor que hace unos años. Vaya, creen que es obligación de la compañía ofrecer este gran plus. Por fortuna para las Súper Empresas, el empezar a dejar de lado factores referentes a clima organizacional deja en descubierto el gran trabajo que están haciendo los líderes en su día a día para fortalecer la cultura, ofreciendo oportunidades de desarrollo en la parte profesional pero también personal como un anzuelo para retener al mejor talento.

Otro de los temas urgentes que deben ser considerados en la planeación estratégica es el replanteamiento del área de Recursos Humanos con un análisis severo de los instrumentos empleados para el reclutamiento y la selección del personal. Las compañías están utilizando técnicas añejas que no corresponden a la realidad y resultan insuficientes y ajenos a las nuevas generaciones y a su manera de ver la vida laboral, sobre todo, considerando a los millennials, gratamente valorados por TOP Companies por su aporte al negocio con innovación y mejora continua como características innatas.

Es indispensable que se realice un enfoque a detalle en las competencias blandas pero también en la congruencia en valores, misión y visión con métricos basados en conductas específicas del día a día.

Este es el momento en que los líderes debemos empezar a romper paradigmas para salir triunfantes ante este escenario que estamos viviendo desde hace ya algunos años. El encuentro entre generaciones es un hecho y si el grueso de los líderes pertenece a la generación X su gran reto es replantear la forma de dirigir al equipo, cambiando el “has” por el tan anhelado “why”, inspirando a una generación de millennials que son altamente valiosos si son bien lidereados e involucrados con el para qué hacemos lo que hacemos.

Así y solamente así, las generaciones podrán convivir desde un lugar de colaboración y de confianza en donde el conocimiento grupal nos llevará a obtener la productividad. En la medida que nos entendamos y respetemos descubriremos que el trabajo en equipo es una feliz realidad, sin temor a hacer las cosas de manera distinta y teniendo una gran apertura de parte de los jóvenes para lograr su compromiso con la causa, con el equipo y, por supuesto, con nosotros como sus líderes.

Insisto, hablar de cultura organizacional es hablar de la rentabilidad del negocio y hoy más que nunca, las compañías están centrando su atención en el usuario final, en su cliente externo trabajando lo más pronto posible en todo lo anterior porque no hay tiempo y es preciso dar resultados prontos pero, sobre todo, efectivos.

Publicado en: Junio 2016

Por: Laila Chartuni

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