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by TOP Companies

La incertidumbre parece ser ya una costumbre en el ámbito empresarial mexicano desde hace varias décadas, marcadas por crisis económicas, devaluaciones, desastres naturales, decisiones controversiales en los altos niveles del gobierno y numerosas condiciones que a veces no permiten vislumbrar el porvenir con claridad o que pueden echar por tierra los pronósticos más objetivos.

No obstante, México aún es un destino preferente para un sinnúmero de organizaciones trasnacionales que fincan sus oficinas y sus plantas productivas en nuestro territorio. ¿Por qué? Entre otros motivos, porque tiene una ubicación estratégica en la región de América Latina y comparte una frontera con Estados Unidos, por la nobleza del mercado y, más que todo, por el desempeño de alta calidad de sus trabajadores en todos los niveles.

El directivo actual no puede ignorar el último punto, premisa fundamental que cimienta la labor de Top Companies: la riqueza de cualquier empresa radica en su capital humano y ese núcleo de valor se alimenta de la comunicación interna.

Ninguna comunidad humana funciona sin comunicación. De hecho, ambas palabras parten de la misma raíz latina: communis, communio, communicare; es decir, compartir algo con otras personas. El empleado informado se siente tomado en cuenta y, por tanto, integrante de una comunidad que tiene una meta, valga la reiteración, común.

La comunicación organizacional no solo genera compromiso entre los individuos que componen una empresa sino también cohesión, un fenómeno de la teoría de grupos que se refiere a los vínculos que unen a sus miembros. Mientras más cohesión exista en un grupo, más fuerza tendrá y mejores serán sus resultados. Esto se debe a que cada integrante convierte en propios los objetivos grupales y, en reciprocidad, a cada logro de la colectividad le atribuye el mérito de un éxito personal.

El triunfo del grupo significa, para el colaborador, una confirmación de su valor individual y un paso importante en su búsqueda de autorrealización. ¡Presta atención a la trascendencia de este concepto! La autorrealización es una necesidad humana y es lo que anhela un colaborador cuando ofrece sus destrezas a una organización a la que dedicará la mayor parte de su tiempo.

¿Cómo generar y vigorizar la cohesión? ¿Cómo motivar la autorrealización de tus colaboradores? ¡Comunica, informa, comparte! ¡Aprovecha todos los medios a tu alcance y sé creativo! Haz partícipes a tus empleados de lo que ocurre en la empresa. Ellos también sienten incertidumbre pues no son ajenos a su entorno y, lo sabes bien, la incertidumbre produce temor. Un grupo atemorizado quizá sea productivo, pero es poco probable que explote su potencial al máximo. En cambio, un grupo informado y conectado a través de canales efectivos de comunicación crece y ofrece más y mejores frutos: está alimentado, vivo y motivado para buscar su desarrollo más óptimo.Los seres humanos respondemos mejor a la comunicación que se dirige hacia nuestras emociones. ¿Estás inconforme? Comunícalo, explica por qué y define un plan de acción. ¿Tienes miedo? Hazlo saber a tus colaboradores, agrega cuál será la estrategia común para combatirlo o ábrete a sus propuestas. ¿Estás orgulloso? Difúndelo y reconoce la contribución de todos tus equipos, pues funcionan como sistemas interdependientes de un mismo organismo. La comunicación acerca a las personas; es decir, crea cohesión y lealtad absolutas que se traducen en productividad: el sueño posible de todo empresario o directivo.

La comunicación interna en un entorno incierto

Publicado en: Marzo 2017