Artículos

Si una empresa reconoce que su fuerza laboral es el activo más valioso que posee, le conviene invertir en su desarrollo para incrementar los beneficios que producirá a corto, mediano y largo plazo.

Capacitar no sólo agudiza y apuntala las capacidades de los colaboradores, sino que genera en ellos la certeza de que la organización se interesa por su crecimiento y ofrecerles las herramientas que requieren para alcanzar la excelencia es vital para este proceso. El mensaje es: “sé que puedes lograr tus objetivos y te brindo lo que necesitas para ello”. La retribución inmediata es un mayor compromiso de cada individuo con su empresa, porque lo ayuda a ser mejor colaborador, a aspirar a niveles más altos y a potencializar todas sus capacidades.

Una organización que invierte en capacitación sabe que su dinero está bien empleado porque de esa manera desarrolla talentos a la medida de sus necesidades. Ya reclutó a los candidatos idóneos para cada perfil y a continuación los perfecciona para que logren y superen las expectativas.

Además, la filosofía positiva sustenta que la mente humana tiene una capacidad infinita de aprendizaje que toda compañía puede y debe aprovechar a su favor. ¡Los seres humanos estamos ávidos de aprender, sin importar nuestra edad o nuestro nivel académico! Y si un tema o una actividad nos apasionan, nos apresuraremos a absorber lo más posible al respecto, a descubrir más información y a dominar más destrezas. ¿Cómo no explotar esta inagotable riqueza?

De hecho, una mente estancada tiende al aburrimiento, a la mecanización y a la desmotivación, enemigos naturales del progreso que las empresas exitosas deben combatir por todos los medios a su alcance. El mejor de ellos es, desde luego, la capacitación continua y orientada a los más ambiciosos objetivos individuales y grupales.

Ningún ser humano ha conocido jamás el límite de sus conocimientos porque, a medida que aprende, descubre nuevos horizontes cada vez más lejanos.

Esos horizontes se vuelven accesibles cuando nos acercamos a ellos porque en el camino aprendemos y este es un proceso sin fin. Una empresa sabia alimenta este impulso propio de cada persona, para que sus colaboradores vivan una transformación constante hacia su mejor versión. Los beneficios de la capacitación son tangibles: basta comparar los reportes de desempeño para comprobarlo. 

Publicado en: Mayo 2017

by TOP Companies

La capacitación es una inversión