Los dispositivos móviles forman parte de nuestro atuendo laboral diario: el teléfono celular, la computadora o las pantallas portátiles y demás artefactos que nos facultan para una comunicación rápida y eficiente ya son tan indispensables como la billetera y las llaves. ¡Nadie sale a la calle sin ellos! Y si por error sucede, te sientes incompleto, angustiado y carente de una parte esencial para su desempeño.

En el mundo actual ya ni siquiera se discute la necesidad de que un individuo esté localizable y disponible en todo momento. Se da por hecho que en unos segundos y con mínimo esfuerzo es posible estar en contacto. Las noticias, buenas y malas, se demoran lo que tarda en enviarse un correo electrónico. La toma de decisiones ocurre en un instante, sin importar la distancia que separe a los interlocutores. Los dispositivos electrónicos son la representación material de la ubicuidad y nos permiten disfrutar las innumerables ventajas de la inmediatez, ¡que también tiene sus bemoles!

Sin embargo, todavía no existe un aparato que sustituya a la presencia en vivo, al contacto cara a cara, a la experiencia kinésica de la cercanía física. Entre la urgencia que reina en nuestra cotidianidad, mal haríamos si no aprovecháramos los increíbles recursos que la tecnología nos ha dotado, pero peor haríamos si permitiéramos que un objeto inanimado ocupara nuestro sitio ante nuestros colaboradores. Naturalmente nuestro enfoque se centra en el ámbito organizacional, pero esta advertencia también es aplicable a nuestro círculo cercano de familia y amigos.

La sabiduría popular dice que “santo que no se ve no se adora” y no podría ser más cierto: un equipo de trabajo necesita ver a su líder, vivirlo en proximidad y sentirse validado en persona. ¿Por qué? Porque al estar presente, un líder reafirma la importancia que su equipo tiene para él y la dimensión del valor que le otorga.

TOP Companies promueve el uso de la tecnología y su integración a los procesos para optimizarlos, pero también invita a los líderes a rescatar y priorizar todo lo que de humano tiene un entorno corporativo, ¡que debe ser lo prevalente! La gente hace a las empresas y es a esa gente a quien deben su éxito, por más sofisticada que sea su infraestructura tecnológica.Hagámonos presentes, acerquémonos a cada integrante de nuestro equipo y escuchemos lo que tiene que decir, abramos nuestros sentidos a este rico intercambio que solo ocurre aquí y ahora con él, con ella, con ellos. Hagámonos visibles. La cabeza de todo organismo tiene que estar a la vista porque marca la dirección hacia la que se orientan todos los esfuerzos. 

by TOP Companies

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Publicado en: Febrero 2018

Inmediatez: virtud de la tecnología