Publicado en: Julio 2018

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El mobbing o acoso laboral es un fenómeno viejo al que apenas hemos comenzado a prestar atención ya que hemos  creado consciencia de sus consecuencias y del cómo puede afectar en los colaboradores a nivel organizacional y personal.

Antes que todo, es imprescindible que conozcamos la definición del acoso laboral. Se trata de una conducta repetitiva de intimidación hacia a una persona en su lugar de trabajo. La víctima sufre desde hostigamiento y burlas hasta violencia psicológica y física, con pocas posibilidades de defenderse a riesgo de perder su empleo. El mobbing puede ocurrir en sentido horizontal y vertical. El horizontal se presenta entre compañeros del mismo nivel jerárquico y el vertical entre miembros de distinta jerarquía, tanto en sentido descendente como ascendente.

Las empresas desean retener su talento valioso, por lo cual deben de dirigir esfuerzos en detectar a tiempo los casos en que un colaborador sea afectado por este fenómeno y qué factores permiten identificarlo.

Un líder comprometido con el bienestar de sus colaboradores observará que la víctima de acoso laboral se aísla, no muestra el nivel acostumbrado de motivación, manifiesta agotamiento (burnout) y falta de concentración, reporta problemas continuos de salud y comete errores inusuales, quizá provocados por otros de forma intencional.

Esta persona se rehusará a participar en las actividades grupales o de convivencia, no ofrecerá muchas propuestas y procurará pasar inadvertida hasta que alcanza su punto de quiebre, ¡y entonces la perdemos! Las consecuencias psicológicas del mobbing son preocupantes: autoestima heridas, ansiedad, frustración, angustia, trastornos psicosomáticos, depresión, apatía, desmotivación, agresividad defensiva y hasta pensamientos suicidas.

El perfil de los acosadores laborales es bastante complejo. Los investigadores los definen como individuos narcisistas que ocultan su inseguridad detrás de actitudes falsas de suficiencia y superioridad, que hacen de la calumnia un arte y que son incapaces de sentir empatía. Incluso pueden obtener placer del sufrimiento ajeno, el cuál provocarán de manera creciente. Suelen rodearse de seguidores porque son seductores y hábiles para convencer.

Nuestra presencia constante en los lugares de trabajo es esencial para identificar esta problemática y resolverla tan pronto sea posible, con el fin favorecer la productividad y la mejor expresión de nuestros equipos. La suma de nuestra percepción de la atmósfera y una relación de confianza mutua con nuestros colaboradores nos permitirá recabar información fidedigna y tomar decisiones oportunas. De esta manera podremos reducir la rotación de personal e impedir la pérdida del talento que es tan preciado para las organizaciones.

En la medida que los líderes se comprometan con sus colaboradores podrán identificar a los talentos que estén desgastados, si se involucran en tiempo pueden generar estrategias que permitan rescatar y evitar la alta rotación en la empresa.

by TOP Companies

¿Cómo identificar el acoso laboral?