El ego es la imagen que tenemos de nosotros mismos. Lo desarrollamos al crecer para encontrar nuestro lugar en el mundo, para establecernos como individuos dentro de una comunidad y para defendernos en situaciones desafiantes. Tiene diversas funciones destinadas a asegurar nuestra supervivencia física, mental, emocional y espiritual. El ego nos protege y nos dota de identidad.


Es importante comprender qué es el ego, para qué nos sirve y lo validemos como parte integral de nosotros. También es importante reconocer cuándo y cómo puede afectar nuestra percepción de la realidad o nuestras relaciones con otras personas. Porque, claro, ¡también nos relacionamos con sus egos!


En el ámbito laboral, el ego nos permite tener ambiciones, comprometernos con una causa común, reconocer nuestros logros y afirmarnos como individuos dentro de una colectividad que une fuerzas para alcanzar determinados objetivos. ¿Cuándo nos estorba el ego? En primera instancia, cuando nos sentimos vulnerables, cuestionados, minimizados o ignorados, aunque no sea cierto. Si creemos que nuestros esfuerzos o talentos no son valorados ni reconocidos, nuestro ego sufre.

Un ejercicio interesante es preguntarnos desde dónde tomamos una decisión: ¿es desde nuestro interés personal, desde nuestro afán de autoafirmación, desde una postura que busque subrayar nuestro poder o desde nuestra intención honesta para que la compañía prospere? El margen de error en la cuarta opción es mínimo y, sin duda, la decisión será objetiva y profesional. ¿Por qué? Porque el beneficio que buscamos es el de la empresa, no el propio. Las otras tres opciones solo son un preludio para el fracaso.


En nuestra convivencia diaria en el lugar de trabajo, observemos el ego en los demás y respetémoslo, ¡es tan sensible! Además, honrar el ego ajeno es una excelente estrategia para generar cohesión y compromiso. ¿A quién no le gusta recibir un reconocimiento? ¡El ego se pone de fiesta y buscará replicar esa experiencia tan placentera! Así es su naturaleza.

Entonces, el ego puede ser un aliado o un enemigo. La invitación es que lo reconozcamos, lo validemos y lo guiemos hacia una trayectoria triunfante, tanto a nivel personal como con nuestros colaboradores.

by TOP Companies

Publicado en: Octubre 2018

El ego laboral impacta en las organizaciones

Artículos