Liderazgo Innovador

by TOP Companies

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Publicado en: Diciembre 2018

Nada en la naturaleza humana es estático. Crecemos, evolucionamos, aprendemos y nuestro cambio es constante. Este principio aplica de igual manera para las empresas, pues son producto de la naturaleza humana y su transformación también es forzosa. De hecho, la inmovilidad equivale al estancamiento y, en casos extremos, al declive.

Con ello en mente, demos la bienvenida a la innovación en nuestro estilo de liderazgo, que tiene que moverse de forma sincrónica con lo que nuestro equipo de trabajo requiere en distintos momentos. Como en una danza perfecta, ambas partes se funden para crear algo bello, con una parte como guía y la otra como complemento indispensable.

Un liderazgo anquilosado pierde vigencia después de cierto tiempo. La gente se renueva, las circunstancias se transforman y los problemas cambian también. Lo que en su momento fue funcional puede no ser aplicable a nuevas realidades y es la sensibilidad del líder la que detecta esas sutilezas para diseñar soluciones específicas al conflicto, que aquí, y ahora, se le presenta.

Es posible rescatar ciertos recursos de la experiencia, desde luego; pero en muchas ocasiones es preciso inventar o descubrir recursos sobre la marcha, probarlos, afinarlos e implementarlos. El surgimiento de nuevas necesidades, más que un contratiempo, es una excelente noticia porque nos ofrece la oportunidad de volver a innovar. Así es como nos mantenemos flexibles, alertas y actualizados respecto de lo que ocurre en nuestro entorno laboral. Así es como nos obligamos a abrir nuestra percepción y a desafiar una y otra vez nuestra zona de comodidad. Así es como nos agudizamos a tal grado que nos volvemos proactivos y no solo reactivos ante los conflictos. ¿Qué significa esto? Que en vez de resolver problemas, podemos anticiparlos y tomar medidas para prevenirlos.

Hay varias preguntas implícitas en cada problema: ¿qué?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿por qué?, ¿para qué? La clave inicial es formularnos las preguntas correctas, una de las cuales siempre debe ser si las soluciones que ya conocemos son útiles para este caso en particular o si tenemos que echar mano de nuestra creatividad, aprender alguna destreza o probar la efectividad de una alternativa que nunca antes habíamos ejecutado.

Las respuestas a esas preguntas marcan el rumbo hacia las posibles soluciones para ese problema. Hablamos en plural pues por lo general existen cuando menos dos y cada líder elegirá la que considere más conveniente para su equipo de trabajo, de acuerdo con su estilo y con los lineamientos que lo rigen; es decir: la misión y los valores de la empresa.





Anquilosado: Detención del progreso de algo