by TOP Companies

Publicado en: Abril 2020

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Inclusión y entendimiento

Es común entre la comunidad empresarial, que al hablar de inclusión, nos venga a la cabeza contar con la infraestructura adecuada, contratar a personal con capacidades diferentes, conducirnos con un lenguaje correcto; y eso está bien, son las condiciones mínimas que debemos tener; sin embargo hablar de inclusión es mucho más:

Cuando una empresa contrata personas mayores, sordomudas, entre otras condiciones físicas, lo aplaudimos, siempre va a ser así, pero ¿qué pasa cuando a pesar de hacer contrataciones, o modificaciones en las instalaciones o contar con un glosario de lenguaje incluyente, volteamos a ver las relaciones entre los colaboradores y no vemos muestra alguna de inclusión?

Inclusión tiene que ver con una  Cultura de la Organización, lista para que sus valores alberguen y promuevan el respeto a la diversidad. No es un tema sencillo puesto que entre nuestros pasillos y oficinas habitan tantas formas de pensamiento como individuos; posturas religiosas, políticas, deportivas, sexuales, sociales, incluso formas de trabajar.

Recursos humanos, capital humano, y todos los nombres que refieran al área de la empresa que tiene como objetivo no sólo reclutar al mejor talento, sino que éste se desarrolle y dé lo mejor de sí, debe asumir un papel muy activo para que los colaboradores encuentren en la convivencia con otros una experiencia que sume y enriquezca su individualidad.

Líderes y quienes conformen el área de Capital humano, son los primeros que desde su conducta deben dar muestras ejemplares de inclusión. ¿Cómo empezar? Respeta todas las opiniones, aunque no coincidan con las tuyas; a partir de hoy, señala conductas a mejorar no señales al individuo; no te rías de comentarios que falten al respeto a otros, señala éstos como incorrectos; no seas tú quien inicie chismes o haga bromas que se burlen de otros por su condición física o sus preferencias religiosas, políticas, sexuales o deportivas. Con frecuencia, exalta la importancia de ser diferentes, que la empresa se fortalece porque todos aportan justo por tener historias, personalidades y hasta gustos distintos. Trata a todos por igual, porque el respeto se nota cuando saludas, agradeces, dices por favor y eres amable sin importar la jerarquía.

Siempre reconoceremos el esfuerzo que las empresas realizan por ser incluyentes, pero cuando dichos esfuerzos surgen desde el interior tendrá un mayor impacto.

Si cada uno de los colaboradores respeta y festeja las diferencias, cuando lean los comunicados sobre lenguaje incluyente, cuando trabajen codo a codo con distintas generaciones, y cuando vean los espacios físicos diferenciados por tipos de necesidades; lo sabrán hacer de manera automática porque llevan en su ADN la Cultura de la inclusión.

Una empresa Culturalmente poderosa en el tema de la inclusión, prepara casi sin proponérselo, colaboradores que tienen entendimiento del mundo que les rodea, de la comunidad de la que forman parte y por ende de la importancia de su actuar para cambiar las cosas, al final, las empresas tienen como otro de sus objetivos dejar un huella positiva en la sociedad, qué mejor forma de hacerlo que a través del comportamiento de los colaboradores.