Publicado en: Marzo 2020

Estrés, una enfermedad más vigente que nunca

by TOP Companies

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El cansancio mental y otras reacciones fisiológicas que se presentan cuando sufrimos un estado de tensión nerviosa, debido a una carga o exigencia de rendimiento mayor a la habitual, es lo que habitualmente llamamos estrés.

Sin embargo, es importante que sepas que el estrés no siempre tiene consecuencias negativas. Puede darse incluso en situaciones de alegría. Llevamos encima una enorme cantidad de estrés y ni siquiera somos conscientes de ello.

Cualquier cosa que implique un cambio en nuestras vidas genera estrés, sin importa si es "bueno" o "malo".  Además, especialistas señalan que una situación estresante es una oportunidad para poner en marcha nuevos recursos, físicos y mentales, que nos permiten enfrentar con éxito los cambios.

¿Entonces por qué preocuparnos por el estrés? Porque si bien es algo inherente al ser humano, los niveles que manejamos en la actualidad son mayores a los que somos capaces de manejar, y nos hacen daño.

De unos años a la fecha hemos escuchado que se trata del principal factor que causa trastornos psicológicos, que produce alteraciones orgánicas y que está asociado al surgimiento de diversas enfermedades. Y quizá lo más preocupante es saber que el índice de incidencia de estas tres situaciones está a la alza.

¿Cuál es la razón por la que antes podíamos lidiar con el estrés y hoy no? Expertos explican que se debe a la dinámica de la vida moderna, en la que el cambio no solo es la constante, sino que se presenta de forma tan vertiginosa que rebasa nuestra capacidad de reacción.

Las estimaciones más conservadoras indican que una de cada diez personas en el mundo no puede manejar los niveles de estrés de la vida actual, y otras menos reservadas advierten un alarmante 40 por ciento, es decir cuatro de cada diez.

Mientras se ponen de acuerdo en cifras y mediciones, lo cierto es que vivimos en una sociedad estresada y estresante, a niveles cada vez mayores. La buena noticia es que existen diversas técnicas y prácticas sencillas que pueden ayudarnos a lidiar con el estrés.

Sin afán de enumerar una lista de consejos, aquí te compartimos algunas acciones que pueden ayudarte a controlar el estrés, o al menos a convivir con él sin que afecte tu salud física y mental.

Lo primero es identificar las situaciones que te estresan y en qué medida; saber con cuáles puedes lidiar y cuáles rebasan tus límites. Lo siguiente es conocer cómo responde tu cuerpo ante él, como padecer insomnio, pérdida de apetito o comer en exceso, irritarse con facilidad, aumentar el consumo de alcohol u otras sustancias, sentirse con poca energía o algún otro síntoma asociado.

Dicho lo anterior, toma manos a la obra para contrarrestar el estrés. Además de evitar aquellas situaciones que te someten a excesiva presión, puedes realizar varias de las siguientes acciones: haz ejercicio de manera regular, pondera actividades relajantes, medita, cuida tu alimentación, disminuye el consumo de grasa, no fumes, evita el consumo de bebidas y alimentos estimulantes.

Sin embargo, si los síntomas continúan o crees que el estrés es responsable de tus problemas de salud, no debes dudar en consultar a un médico.