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Limita el contacto físico, no la comunicación

by TOP Companies

Publicado en: Marzo 2020

sabemos que la comunicación interna es crucial para que una organización transmita mensajes y mantenga contacto con sus colaboradores. Y aunque lo principal es la manera como se genera la información, esto no garantiza una comunicación efectiva, ni la interacción entre las partes; mucho tienen que ver las vías que se elijan.

Los canales son indispensables para que la comunicación se dé de manera eficiente, rápida y fluida. Si en circunstancias normales es necesario elegirlos con cuidado, imagina la complicación que conlleva una contingencia como la actual, en la que muchas empresas están optando por hacer “home office”.

Antes de que una organización decida que el trabajo se hará desde casa, debe establecer cuáles serán las vías de comunicación que pueden utilizar sus colaboradores, y también cuáles no.

Gracias a la tecnología, hoy existe una gran cantidad de alternativas para poder gestionar un equipo, organizar un proyecto en grupo o simplemente trabajar a distancia sin perder la comunicación.

Toma una pausa y mira las siguientes opciones; puede ser que alguna no la hayas contemplado o tal vez no la recordabas. Esta es una breve guía, por lo que te recomendamos conocer más de cada una de ellas y antes de decidir considerar temas como accesibilidad, seguridad y costos.

  • Intranet: Hay organizaciones en que la información está concentrada en su home; todos utilizan la misma plataforma, aunque habilitar acceso en muchos equipos puede no ser seguro.


  • WhatsAppEs una de las aplicaciones que más usuarios ha ganado, pues es sencilla, permite formar grupos grandes y facilita la participación de todos… aunque puede ser un caos.


  • Llamadas telefónicas: Ya sea a través de un teléfono celular o fijo, esta vía es más clara y rápida que los textos. Solo que el número de participantes es limitado, usualmente a dos personas.


  • Videollamadas: Ver al interlocutor facilita concentrarse y comprender mejor el mensaje al observar el lenguaje corporal. Sus limitantes: la tecnología y el número de participantes es limitado.


  • E-mail: El abuelo de las comunicaciones digitales se mantiene vivo. Aunque es poco versátil, se sigue usando para compartir documentos al instante y a muchas personas a la vez.


  • Mensajería instantánea profesional: Software colaborativos que permiten compartir mensajes en tiempo real, e-mails, agendas, lista de tareas, mural, repositorio de archivos compartidos… Las versiones gratuitas son limitadas.


  • Audio y video: Se pueden enviar archivos de ambos formatos a través de diversas plataformas o links. Una vez descargados no es necesario estar en línea, pero la interacción es casi nula.


  • Webinar: Conferencia, taller o seminario en línea que permite ver al expositor y su presentación a la vez. Son en tiempo real, con fecha y hora específicos, aunque se pueden alojar en otras plataformas.


  • Facebook Live: Herramienta de video en streaming que permite transmitir en vivo de manera sencilla y rápida. Es solo para usuarios de la red social y el feedback de la audiencia es por textos.


Documentos de colaboración en línea: Permite a un equipo trabajar en conjunto, al mismo tiempo y desde diferentes dispositivos. Hay que tener cuidado pues se vuelve complicado si intervienen muchos.

La distancia y la falta de interacción física pueden ser factores que afecten en un principio el trabajo de un equipo virtual, pero si todos cuentan con las mismas herramientas tecnológicas, tienen claras sus funciones y saben cuáles son los canales de comunicación, podrá funcionar como el engrane de una máquina bien aceitada.